Nostalgia por la máquina de escribir

Fecha Publicación: 19/3/2017

A mediados del siglo XIX, medio mundo estaba inventando la máquina de escribir, los franceses también tenían una, en 1833 le fue concedida una patente al inventor Xavier Progin .No pasó mucho con ese artilugio, hasta el aporte del rodillo. La primera máquina que utilizó ese dispositivo como método de espaciado fue construida en 1843, por el norteamericano Charles Thurber. 

En las décadas siguientes, de 1850 y 1860, no faltaron los voluntarios para hacerse famosos inventando algo que fuera, en realidad, práctico, lo consigue finalmente Cristopher Sholes, quien patentó una en 1868, lo suficientemente convincente para entusiasmar a Remington and Sons de Nueva York, los que fabricaron el primer modelo industrial. Contenía casi todas las características esenciales de la máquina moderna, aunque sólo escribía en mayúsculas, lo cual fue solucionado por Remington. 

De ahí para adelante, el artefacto empezó a conquistar al mundo, había llegado la máquina de escribir, aunque era solo para escribir. Nuevos desarrollos fueron acercando el producto a otras necesidades, como inventar la cinta de máquina de color negro y rojo, para responder a las demandas de los contadores, desde ahí que estamos aterrados con las cifras en rojo.

Hay un regreso al pasado, en gloria y majestad, La FSO, agencia responsable por la seguridad de los altos funcionarios del Kremlin, ha emplazado una orden de compra de máquinas de escribir, con el posible objetivo de evitar las filtraciones y hackeos varios de las computadoras. Quedan advertidos de esta útil sugerencia todos aquellos con tendencias paranoicas; he aquí un modo muy elegante de escapar de la escrutadora mirada del gran hermano.



PROCOPIO
 


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