Cantidad vs calidad: ¿cómo se escogen los extranjeros?

Fecha Publicación: 19/3/2017

La reciente confirmación del número de refuerzos foráneos para el Torneo de Transición trajo nuevamente la discusión si son pocos, suficientes o muchos. Los clubes locales entregan su método para elegirlos.
 

Una nueva discusión, respecto al número de extranjeros para los torneos del fútbol nacional se llevó a cabo durante las últimas semanas. Finalmente, en el Consejo de Presidentes de la Anfp -llevado a cabo el pasado viernes-, se resolvió respetar el acuerdo de reducirlos progresivamente, como se acordó hace un par de años con el Sifup.

Así, se mantendrán los cinco cupos de foráneos por equipo durante el Torneo de Transición que se jugará este segundo semestre de 2017, y para el próximo torneo largo de 2018, la cifra se reducirá a sólo cuatro elementos que no tengan la nacionalidad chilena.

"Somos de la idea que se debe privilegiar la calidad por sobre la cantidad de los extranjeros que vienen. De hecho, el 80% de los elementos de nuestro equipo son jóvenes formados en nuestra cantera", señala el directivo de Naval, Gilberto Araya.

"Nosotros consideramos que hay que respetar los acuerdos suscritos. Esto ya estaba definido, más allá de que hubo clubes que querían cambiar las reglas del juego a última hora. La idea es que se escojan mejor y que vengan a ser aporte los elementos extranjeros. Volver a tener siete era impresentable", argumentó el presidente de la rama de fútbol del Campanil, Mario Rodríguez.

En Huachipato también son de la postura de reducir la cantidad de foráneos, más si se toma en cuenta que la gran mayoría de su plantel lo conforman elementos de su cantera y que esto es un acuerdo que se había adoptado ya con el Sifup.

"Nosotros vamos a respetar el acuerdo que se firmó hace tres años con el Sifup. Eso significa apoyar la decisión del directorio de la Anfp de respaldar este acuerdo, y así que sean cuatro los extranjeros", expresó el vicepresidente de Huachipato FC, Marcelo Pesce. "Por esta vez van a seguir siendo cinco, porque hay equipos que están jugando Libertadores y Sudamericana, y es complicado modificarlo ahora".


Escoger con pinzas
 

La elección de los refuerzos extranjeros tiene capítulos y capítulos para escribir antes de cada torneo. Con el paso de los años, eso sí, las nuevas tecnologías disponibles han ayudado a reducir el margen de error que permitía que llegasen jugadores carísimos para las instituciones, y que estuvieron muy lejos de cumplir con las expectativas de un refuerzo.

El principal programa utilizado hoy, sobre todo por los clubes de Primera División, es Instat. Un software de monitoreo que permite ver partidos de ligas cercanas, como Argentina, Uruguay, Bolivia, Paraguay y Perú, entre otras.

En lo que respecta a la elección, el caso de Huachipato es el más destacable, porque en el último tiempo ha invertido fuerte en jóvenes, seleccionados y calados para reforzar su equipo y potenciar así a la institución financieramente.

"En el fútbol chileno, donde lo primero es sobrevivir y luego – si se puede- clasificar a un torneo importante o recuperar lucas, lo de Huachipato es para tomar nota. No se ciegue con la tabla de posiciones, vea un poquito más allá", escribió Paulo Inostroza en su columna "Con permiso" en estas páginas el 6 de febrero, cuando el "chiquitito de pelo aclarado, rapidísimo por los costados", llamado Yeferson Soteldo brillaba en el sudamericano sub 20 por Venezuela.

Contrario a lo que varios pensaron, lo de Soteldo no fue un "chiripazo" de los acereros, sino que lo venían siguiendo desde hace mucho tiempo.

"Nosotros primero buscamos lo que necesitamos en nuestra cantera, eso es una política del club, por lo que el grueso de nuestro plantel tiene que venir de ahí. En ella, por desarrollo de jugadores, hay algunas que en momentos no han madurado y esas las reforzamos con extranjeros", explica Marcelo Pesce.

El directivo cuenta también que después tienen dos opciones. "Primero buscamos en Chile, aunque a nivel nacional hay posiciones en las que son muy pocos jugadores para escoger, y si no encontramos, ahí recién miramos para fuera", comenta.

Antes de traerlos, eso sí, se les hace el seguimiento correspondiente a través de Instat. "Nosotros no traemos jugadores que no los hayamos seguido por al menos seis meses. No me pasa eso de que lleguen a ofrecer jugadores", indica Pesce.

Hoy, los casos de Rómulo Otero, comprado en cerca de US$ 1 millón y Yeferson Soteldo, por quien el acero pago aproximadamente US$1,5 millones, son el reflejo de una política que mantiene la generación de talentos en la cantera, como antes fueron Millar, Veloso, Jara, Espinoza, Uribe, Morales, Rodríguez y Véjar, pero que ahora también evita el clásico gasto de la antigua administración de Huachipato, donde se pagaron sueldos y pases gigantes por nombres sin tanto cartel como Smiegel, Andreoli, Frangipane, Valencia, Lapzick, la "Cabra" García, Martínez, Vera, Burgos, Jara y el uruguayo Elías Figueroa, por mencionar algunos.


Mejora la selección
 

En lo que respecta a la Universidad de Concepción, el proceso selectivo de los elementos foráneos también ha mostrado evidentes mejoras. La inmediatez de Instat ha permitido a los dirigentes del Campanil tener datos más concretos respecto a los jugadores que tienen en carpeta para reforzarse.

Así llegaron, tras varios intentos fallidos, al paraguayo Gustavo Mencia y al uruguayo Gonzalo Barreto. El caso de Jorge Luna es distinto, dado que el volante había demostrado ya sus condiciones en su paso anterior por Santiago Wanderers.

"Tenemos contratada esa plataforma electrónica, que es el primer filtro porque técnicamente está bien hecha, lo que nos permite obtener los primeros datos y de ahí comenzar a hacer un seguimiento", comenta Mario Rodríguez respecto al procedimiento.

"Siempre llegan muchos ofrecimientos de representantes de jugadores, y cuando eso pasa tenemos la opción de revisar el rendimiento del jugador ahí. Si nos interesa, cabe la posibilidad también de irlos a ver jugar en terreno", agrega el directivo.

Así, en la Universidad de Concepción dejaron atrás los tiempos en los que acertaron con la traída de nombres como Federico Paolucci, Carlos Santucho, Ismael Espiga u Oscar Altamirano, entre otros, para asegurar un rendimiento mínimo en sus elementos foráneos.

"Esto ha sido muy útil, porque a los desarrolladores de la plataforma no les interesa vender jugadores, sino que vender su producto", comenta Mario Rodríguez respecto al rendimiento de Instat.


Someterlos a prueba
 

La Segunda División Profesional tiene un rango de inversión que limita en demasía las facultades u opciones de los clubes de poder incorporar elementos extranjeros de calidad.

En ese sentido, Naval sí ha tenido buenos resultados con su técnica, con momentos importantes cómo cuando estando en Primera B, peleó la promoción a Primera División ante Santiago Wanderers, en un equipo que tenía a Luis Aseff, Jorge Aquino, Matías Grandis y Minor López, entre otros.

"Por lo general, con el tiempo hemos ido aprendiendo de nuestros errores, porque hubo veces que los extranjeros no nos rindieron todo lo que esperábamos de ellos", comenta el directivo Gilberto Araya.

En ese sentido, la prueba y aprobación en cancha por parte del cuerpo técnico es un factor importante en el cuadro portuario.

"A cualquier jugador que nos ofrecen, les decimos que si quieren se vengan a probar, y que si pasa el visto bueno del entrenador se pueden quedar. Así nos hemos evitado muchos inconvenientes en los últimos años", explica Araya, consciente de casos como Jorge Detona o Matías Curcio, entre otros.

"Normalmente los extranjeros vienen de la mano de representantes y nos llaman. En la gran mayoría el visto bueno lo dio el técnico, aunque igual cometimos muchas veces el error de guiarnos por los videos", recuerda con autocrítica el dirigente navalino.

Ahora, también hay excepciones, sobretodo en caso de jugadores con algo de currículum. "Obviamente si viene un jugador seleccionado Sub 20 de un país y que lo ofrecen sólo porque no tuvo minutos en su equipo, no le vamos a pedir video ni prueba", explica.

Por otra parte, el caso de Lota Schwager es difícil de analizar. Los carboníferos atraviesan el momento más complicado institucionalmente de su historia y en el último tiempo no han tenido elementos extranjeros que hayan salido de la media.

De hecho, el caso más recordado es el de los brasileños que según un dirigente de la época eran "muy buenos en el baby fútbol". Eran cinco, y con suerte jugaron dos.

La actual directiva no es parámetro para este análisis, porque no se han visto en el proceso aún de armar un plantel, y en el caso de la administración antigua, fue imposible encontrar alguna voz.


  Imprimir noticia   Descargar versión PDF