Mercados del centro agonizan y comercio ilegal recupera fuerzas

Fecha Publicación: 19/3/2017

Locatarios aseguraron que no tienen opción, ante la competencia de los vendedores ilegales y la imposibilidad de cumplir con sus compromisos de pago de arriendo y gastos comunes en recintos donde "penan las ánimas". Gobernadora reconoció un retroceso y anunció que estudiarán los casos.


Carolina Abello Ross
carolina.abello@diarioconcepcion.cl


El 28 de abril de 2013, un incendio consumió el Mercado Central de Concepción. A casi cuatro años del siniestro, no hay avances significativos en la recuperación del edificio. En el intertanto, una parte de sus locatarios fueron reubicados en el Mercado Provisorio, con la promesa de que en 2019 volverían a su histórica ubicación. 

Ahí comenzaron a trabajar en julio del año pasado y, un año antes, algunos pudieron instalarse en la feria ubicada en Lincoyán con Freire, medida tomada por el municipio para evitar que siguieran en las calles, alrededor de lo que quedaba de la estructura.

Sin embargo, por falta de presupuesto, el Gobierno no ha podido concretar la expropiación de la manzana ubicada entre Freire, Rengo, Maipú y Caupolicán, única vía por la que pueden invertir fondos públicos para recuperar el recinto, hoy declarado Monumento Nacional. Ello ha llevado a que esta última calle siga convertida en el lugar favorito de los ambulantes, quienes siguen copando la vía pública pese al plan contra el comercio ilegal impulsado por la municipalidad y la gobernación, el que pese a los esfuerzos, no ha dado resultados.

Una de las principales consecuencias de esto es el deterioro de ese sector. El perímetro del Mercado está nuevamente invadido de comercio ilegal, lo que no se condice con su condición de ser una de las manzanas más productivas del centro penquista. Incluso hay comerciantes del Mercado Provisorio que han vuelto a las calles a vender, desesperados por la falta de clientela en el recinto donde deben esperar la reconstrucción.


"No se vende nada"

Una de ellas es María Mellado, quien tiene un local de productos congelados. Lleva 8 meses ahí y dice que no a visto ganancia alguna. "Saqué mis ahorros y tuve que volver al Mercado antiguo, en las puertas, a vender bebidas, y con lo que gano abastezco el local para no cerrarlo. No puedo irme, porque si lo hago, mis compañeros estarán peor. Pero acá no se vende, no entra gente". 

En el primer piso del lugar, conocido como Mercado del Gran Concepción, no están todos los locales abiertos. Muchos sencillamente abren por ratos o no llegaron nunca al lugar, por lo que los pasillos se ven despoblados y oscuros. Y no son pocos los clientes que se quejan de que no tienen dónde estacionar el auto.


El sueño se acaba

Fernando Robles trabajó desde los 80 en el Mercado. Hoy es director de la Asociación Gremial de Arrendatarios y tiene un puesto de carnes y gana apenas el 25% de lo que lograba antes. "Todos veníamos con un sueño, pero no se dio así. Hubo gente que optó por no llegar acá y otra que se instaló y se fue, porque había días que no vendían nada". 

Víctor Sepúlveda tiene una florería y está en una situación similar. "Este mes me salvé por el día de los Enamorados y de la Mujer. Acepté esto porque si no, no puedo volver cuando lo reconstruyan". A su juicio, falta publicidad y que se entreguen los locales cerrados a otros comerciantes, para que se vea un lugar iluminado y no con negocios cerrados.

En el segundo piso están ubicadas las cocinerías. Cristian Aguilera aseguró que hay una afluencia de público baja, porque no llega la cantidad de personas que recibían en el antiguo Mercado. "Yo no vendo ni el 20% de lo que vendía allá. No he pagado gastos comunes y cancelé el gas con tarjeta, pospuse el pago del IVA. No me voy para no perder mis máquinas, pero me sigo endeudando acá". Agregó que una de las principales dificultades es el frío, porque el edificio no tiene aislación térmica, "y eso nos espanta los clientes".


Las soluciones

El administrador del Mercado del Gran Concepción, Carlos Olavarrieta, aseguró que desde que asumieron, en julio de 2016, han debido enfrentar una serie de complicaciones, como la deuda de gastos comunes, la lejanía del centro, la falta de estacionamientos, el frío que pasan en el recinto, todos factores que alejan a los consumidores. 

En el caso de los gastos comunes, lo peor es la gente que tiene el local cerrado y se niega a entregarlo, pero están buscando soluciones con la gente que quiere pagar, pero no le alcanza el dinero. Con el municipio están buscando recursos para aislar el edificio y que comerciantes y clientes pasen un mejor invierno. 

Han buscando soluciones novedosas, como el reparto de comida a domicilio o "delivery", lo que ha ampliado la clientela de las cocinerías. 

El Mercado del Gran Concepción, por contrato, debería funcionar hasta el 19 de octubre de 2019, "pero estamos todos de acuerdo en que, con los líos judiciales que tiene el otro Mercado, el plazo se va a alargar. Nuestro contrato se puede extender y por eso estamos pensando en generar mejoras definitivas para este lugar". Pero agregó que no está claro quién debe hacerse cargo de un plan de marketing, que es, según los comerciantes, lo que más les falta, porque aún hay gente que no sabe dónde queda el Mercado del Gran Concepción. 


Los ambulantes ganan

A principios de 2016, el municipio, con el apoyo de la gobernación, inició un plan de erradicación del comercio ambulante, el que comenzó en calle Caupolicán e incluyó fiscalizaciones de Carabineros, decomisos de productos e incluso multas a quienes compraran en las calles. En 2016 se realizaron 19 operativos de fiscalización en el centro penquista, que terminaron con 570 kilos de mercadería incautados. En lo que va de 2017, van 6 operativos, con 18 infracciones ante el Servicio de Impuestos Internos. 

Pero basta dar una vuelta por el sector para darse cuenta de que los ilegales no pretenden abandonar su actividad, más aún si hay ex locatarios del Mercado Central que están pensando volver a las calles para subsistir y que también hay comerciantes de la Feria Caupolicán, creada para que los ambulantes salieran de las calles, que decidieron volver a su antigua actividad, porque no aguantaron la competencia de quienes se instalaron en las puertas del local. 

"Yo mañana voy a salir a la calle", confidenció uno de los 15 locatarios que aún se mantiene dentro de la feria abierta en agosto de 2016. Por temor a sus compañeros que volvieron a la ilegalidad, prefirió no identificarse. "Me he resistido a volver, pero no me va a quedar otra, porque adentro no se vende nada", dijo. Y agregó que en el recinto apenas quedan 15 locatarios de los 30 originales. La directiva se desarmó y él mismo piensa trabajar en su casa, pues ya apenas puede pagar arriendo y gastos comunes. Incluso hay locatarios que trabajan dentro y afuera, "para vender más rápido", aseguró una de ellas, mientras vendía pescado en la calle a uno de sus clientes. 


Gobierno tomará carta

La gobernadora de Concepción, Andrea Muñoz, aseguró que en el trabajo de la erradicación del comercio ambulante se avanza y se retrocede, pero seguirán trabajando para sacar a los ilegales de las calles. 

Consciente de que hay personas del Mercado Provisorio y de la Feria Caupolicán que están volviendo a las calles a trabajar, explicó que, en el primer caso, se está trabajando con un programa de Corfo para desarrollar el plan de marketing, que los lleve a captar un nuevo público "y ha costado convencerlos, porque ellos tienen ideas un poco más tradicionales". Informada de que hay comerciantes trabajando en la calle, lo calificó de "un retroceso y de falta de información, ellos tienen un local establecido y pueden pedir ayuda a programas que apoyan a emprendimientos". 

En el caso de la Feria Caupolicán, saben que la gente se siente tentada a salir a las calles, por eso a fines de 2016 se les entregaron diversas maquinarias para fortalecer su capital de trabajo. "Y seguiremos realizando operativos allí para que no se instale comercio ambulante, porque eso puede llevar a la quiebra a la gente que optó por formalizarse". Además, insistió en que necesitan la colaboración de la gente y que no compren en el comercio ilegal, para transformarlo en algo que deje de ser lucrativo. 

Pese a los intentos de Diario Concepción, el municipio penquista no se refirió al contenido de este reportaje. 


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