Insuficiente mantenimiento de los puentes

Fecha Publicación: 14/3/2017

Bien podría ser otra de las características mejorables del perfil nacional, aquel de preocuparse por cerrar la reja cuando se ha ido el caballo. Tomar medidas para que estos hechos preocupantes no vuelvan a repetirse- consagrando una de las frases más manidas cuando ocurre alguna tragedia o catástrofe. 

Siete de los carros que componían un tren de carga cayeron al río Toltén, tras el colapso del puente ferroviario de Pitrufquén, contenían sustancias peligrosas. El puente había sido construido en la década de 1880, con 450 metros de largo y con una estructura metálica a 20m sobre el nivel de las aguas.

La información desde la dirección de la Onemi indicó en su momento que se estaban haciendo las investigaciones correspondientes para determinar la magnitud del derrame a las aguas del río Toltén, que afectaba el consumo por parte de personas hasta una distancia de 10 kilómetros río abajo. 

El académico en ingeniería estructural de la Universidad Católica, Matías Hube, explicó que la caída del puente pudo haberse debido a una fatiga de material, corrosión del acero y la socavación del terreno, indicando que los puentes de alta data necesitan una rutina constante de mantenimiento, lo que no habría ocurrido. 

Es harina de otro costal referirse a los meses que han pasado para empezar a sacar los carros sumergidos, tarea aun inconclusa, a pesar de los constantes reclamos locales, pero sí hay mucho que decir de la actitud para con respecto a otros puentes del territorio nacional, cuya condición permanece en estado de diagnóstico insuficiente, o ignorada por completo.

El Ministerio de Obras Públicas (MOP) reconoció que no tiene un catastro sobre el estado de los 1.272 puentes nacionales desde 1990. Según una publicación de un medio capitalino, de febrero de este año, de acuerdo a información entregada vía transparencia por las direcciones regionales de vialidad del MOP, la institución sí puede entregar los montos gastados en inversión de caminos, pero no sobre el estado actual de los pasos. 

La Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas informa que a lo largo del país, existen "numerosos puentes" con "daños importantes" y "más de la mitad" con "serias limitaciones de tránsito". Se afirma que de los 7.768 puentes que tiene Vialidad, 4.461 son de madera y que por esta última razón los puentes "presentan serias limitaciones para el transporte", pues las estructuras de madera están hechas para un cierto tonelaje, el cual según Vialidad, alcaldes y expertos, no se respeta. En términos escuetos, Vialidad desconoce el número exacto de puentes con deterioro y nivel de daño.

Precisamente, es nuestra región una de las más afectadas, ya que tiene 1.758 puentes, de los cuales 915 son de madera. En particular el Juan Pablo II, el cual sufrió severos daños con el terremoto de 2010, que demandaron su reparación con un costo de cinco mil millones de pesos. Sin embargo, como en otros casos, sus intervenciones posteriores han sido mínimas.

Ante esta situación, las autoridades han terminado por explicar que "para contar con estructuras aptas para todo tipo de cargas sería preciso reemplazar al menos el 50% de los puentes del país, con una inversión cercana a los US$ 2.500 millones".

Se supone que con esa explicación habrá que conformarse, o enfrentar el escenario de continuas rogativas, hasta el próximo desplome.


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