La dudosa utilidad de la violencia

Fecha Publicación: 4/3/2017

La inédita violencia reciente, en varias formas y situaciones, en muchas instancias, no es sorprendente en nuestro reino animal, pero ha habido tiempos de mayor concordia, particularmente en Chile, famoso por los diminutivos usados para no molestar a nadie, para no provocar envidia, para no levantar muros de defensa, para no provocar irritación, desde los momentitos, hasta los cafecitos. 

Teníamos escondido el simio con el garrote no demasiado lejos de la superficie. Olvidamos con demasiada facilidad nuestros preocupantes antecedentes agresivos. Desde que empezaron a organizarse grupos humanos se hizo evidente su capacidad para atacarse sin asco, por grandes razones y por motivos nimios. 

Nuestra especie ha elegido la calidad por sobre la cantidad, ninguna se toma tantas molestias con su descendencia, con un derroche de preocupación y cuidados, consagrándoles casi dos décadas de dedicación incondicional. Por esa razón es incomprensible la cantidad de sacrificios a la violencia sin límites que se ofrece por inacabables períodos históricos. En poco más de un siglo, entre 1820 y 1945, casi 59 millones de ejemplares humanos, la mayoría jóvenes, resultaron muertos en enfrentamientos masivos de tribus rivales. Con entusiasmo digno de la mejor causa, envueltos en banderas utópicas y en ideas que bien poco tiempo después resultaron ser vacías e inútiles.

Según Desmond Morris, investigador y autor de best sellers en el tema, al describir estas matanzas señala que se suele decir que los hombres se comportaron como animales, cuando según él, como zoólogo, si pudiéramos encontrar un animal salvaje que se comportara de esa manera, sería mucho más exacto concluir que este actúa como los hombres.



PROCOPIO
 


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