Manifestación silenciosa

Fecha Publicación: 20/2/2017

El pasado 29 de enero, una imagen muy poco habitual sorprendió a los visitantes del Aeropuerto de Dallas: varias decenas de hombres inclinados en el hall de los vuelos internacionales. Presumiblemente orando. Presumiblemente en dirección a La Mecca. Como sea, se trató de una de las protestas más silenciosas de las que se tenga recuerdo en los Estados Unidos. ¿La razón? El decreto firmado dos días antes, por el presidente de los EE.UU, Donald Trump, en el que se prohibe la entrada en territorio americano de ciudadanos de 7 países musulmanes juzgados peligrosos (Irak, Irán, Yemen, Libia, Siria, Sudán y Somalia).

La medida provocó críticas a nivel internacional y, sin ir más lejos, Irán adoptó inmediatamente medidas contra los ciudadanos americanos en su país. En EE.UU, después de numerosas manifestaciones en contra de la medida, jueces federales suspendieron parcialmente la aplicación del decreto, bloqueando asimismo la expulsión de numerosos extranjeros, desatando la indignación de Mr. President.

Pero la oposición al decreto se manifestaría incluso en el seno del Gobierno. En efecto, la ministra de Justicia interina, Sally Yates, en una instrucción interna calificó el carácter inmoral y potencialmente ilegal de la medida, instruyendo a los procuradores no defender el decreto anti inmigración. Una postura que le costó el cargo el 30 de enero, cuando Donald Trump la acusó de haber "traicionado al Ministerio de Justicia", según consignó The New York Times.

En Chile solemos mirar a la distancia y con admiración, lo que ocurre en las potencias del primer mundo. Este, claramente, no es el caso. Bien vale agradecer cómo maneja Chile sus relaciones con otros países, siempre desde la lógica del respeto, y jamás desde la amenaza.

PIGMALIÓN 


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