Sobre el cuidado de las ciudades

Fecha Publicación: 26/1/2017

Hay que preguntarse: ¿por qué las comunas del Gran Concepción están saturadas de elementos que las afean? Están en todos los lugares, y como ya son parte del escenario, a los ciudadanos parece que da lo mismo que existan o no. Por la inercia ciudadana han sido incorporados al paisaje urbano, y por inercia siguen donde están.

Es el caso del cableado aéreo que cuelga de los postes de casi toda la ciudad, impiden la continuidad visual, y crean un nivel de contaminación que asombra. Ahí están, por años, y lo que es más asombroso, continúan aumentando en volúmen, pese al sin número de anuncios de que serían retirados. En algunas calles, se observa que estos cables penden hacia las veredas y provocan peligro para los peatones y vehículos que por estos lugares transitan. Una cifra de 2010 daba contabilizaba 1 millón de metros de cables que no transmiten ni electricidad, ni telefonía, tv cable, ni otro servicio, y por lo que deberían ser retirados.

Los carteles publicitarios, las gigantografías, publicidad digital en vía pública que pululan por todas partes. También están los carteles de propaganda política que nadie se hace cargo de retirar cuando termina el período electoral. Lo mismo con los rayados y pinturas en propiedades públicas y privadas. Y qué decir de papeles, latas y botellas de bebidas que sencillamente son lanzados a la calle, incluso por viajeros del transporte colectivo y autos particulares. 

El cuidado de la ciudad es una responsabilidad de todos. Los que viven en el territorio y también de los que transitan. Definitivamente, todavía falta a los penquistas comprender que la ciudad no sólo debe ser cuidada por los funcionarios municipales, sino por todos sus ciudadanos.


LEÓNIDAS


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