El año del turismo sustentable

Fecha Publicación: 24/1/2017

La ONU decidió nombrar el 2017 como el "Año del Turismo Sustentable para el Desarrollo", una decisión que se hizo pública hace pocos días. No es novedoso que se decida dar un impulso a la proverbial industria sin chimeneas, el aspecto que se destaca es la sustentabilidad, un concepto que cuesta internalizar, sobre todo cuando se imponen criterios de corto plazo, del tipo; después de nosotros, el diluvio.

Las cifras que respaldan esta nueva recomendación son de suyo impresionantes, la Organización Mundial del Turismo, prevé un crecimiento de entre 3% y 4% para el sector turístico el presente año, según esta misma fuente, el sector registró en 2016 un récord de 1.235 millones de viajeros, lo que supone un incremento del 3,9% respecto al 2015, del mismo modo se estima que habrá un ritmo de crecimiento del orden de 3% a 4%. 

Interpretando estos números, la primera conclusión es que se trata de mucha gente viajando a muchas partes y la introducción de muchas variables potencialmente agresivas para el ambiente, desde construcción de carreteras, circulación de vehículos y áreas de albergue, en las zonas visitadas, cuyos recursos serán sometidos a presión e impactados negativamente, si no se adoptan las políticas adecuadas.

La Organización de las Naciones Unidas quiso darle un valor agregado al turismo con la condición de sustentabilidad, como argumenta en su página de la red, con un párrafo muy explícito "es la única oportunidad para aumentar la conciencia de la contribución del turismo sustentable al desarrollo, tanto del sector público y privado, al mismo tiempo que moviliza a todas las partes interesadas para que trabajen conjuntamente para hacer del turismo un catalizador de cambios positivos". 

Se ha elegido al turismo como sector objetivo de desarrollo, ya que esta actividad tiene características altamente deseables; entre estas; crecimiento económico inclusivo y sostenible: el sector representa el 10% del PIB mundial. Inclusión social, empleo y reducción de la pobreza: uno de cada 11 empleos del mundo están relacionados con el turismo y el 57% de las llegadas de turistas internacionales en 2030 serán en economías emergentes.

Se agregan a esto la eficiencia de los recursos, protección del medio ambiente y cambio climático. Se recauda de este modo fondos para la conservación del patrimonio, la fauna silvestre y el medio ambiente. Con los beneficios agregados de tipo cultural, la protección de la diversidad y el cuidado del patrimonio, la posibilidad cierta de acercar a las naciones y lograr comprensión mutua, paz y seguridad.

Estos postulados armonizan perfectamente bien con las propuestas que se han planteado a nivel regional, preservar las características prístinas de los lugares de destino, y convertirlos en áreas prósperas buscando el bienestar de todos, los que allí están y los que llegan a visitarlos. Una visión de turismo que requiere un fuerte componente de capacitación y madurez cultural a la vez que un compromiso ineludible con el entorno social y el de la naturaleza. Una experiencia que invite a volver otra vez y la que sigue. 

Nuestra región tiene atractivos turísticos suficientes para constituirse en una opción de desarrollo, los lineamientos de la ONU, son una aconsejable instancia de reflexión para autoridades, lugareños, inversionistas y visitantes, un negocio perfecto en el cual todos pueden ganar.


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