La potente señal del municipio penquista

Fecha Publicación: 21/1/2017

Desde hace mucho que se ha entendido que no hay grandes empresas en solitario, hubo una época en que la voluntad de un solo hombre, o una sola mujer, era suficiente para efectuar un cambio notable y perdurable, en cualquier ámbito, incluso el de la ciencia, pero en la actualidad, vistas las complejidades y los alcances, las mejores iniciativas, las que más pueden aproximarse a sus metas, por ambiciosas que sean, son aquellas que logran una sólida base de asociatividad.

Limpiar la ciudad es una de ellas, una tarea que suele describirse como de todos, una declaración probadamente ambigua e ineficiente, porque para una población indiferente, de todos, significa de nadie, sin el compromiso en particular de ninguno.

Se destaca así la iniciativa de la municipalidad y carabineros para atacar específicamente dos puntos críticos de la urbe, que de no ser estrechamente controlados se pueden transformar en áreas problemáticas y estigmatizadas. la Plaza Perú y el Barrio Norte.

La Plaza Perú, particularmente, un referente arquitectónico, producto de un audaz intervención para interrumpir el tablero de ajedrez de las calles penquistas, mediante una diagonal que la une con un trazo oblicuo, con el Edificio de Tribunales. Construida a inicios de los años cuarenta, fue embellecida por una donación, en 1950, de una hermosa fuente, de la comunidad alemana residente, en el cuarto centenario de la ciudad. 

El sector se ha transformado en un centro gastronómico de indudable atractivo, especialmente para los jóvenes, por su cercanía con la Universidad de Concepción, pero al mismo tiempo, ha venido siendo objeto de auténtico vandalismo, gente de aspecto variopinto, que se dedica al consumo de alcohol y que -literalmente- ocupa el sector, dejando como testimonio rayados de muros, manchas y basura; la Plaza se ha trasformado en un sector de riesgo para el ciudadano común.

Ante la magnitud del problema, el municipio ha reaccionado con propiedad, hace unos días, en una ceremonia sencilla, el alcalde Álvaro Ortiz oficializó la entrega a Carabineros de dos vehículos policiales que prestarán servicios de manera permanente, tanto en esta Plaza Perú, como en el Barrio Norte, otro sector amenazado por la delincuencia, para responder a una de las demandas más sentidas de la comunidad en materia de seguridad y mejorar el servicio y los tiempos de respuesta de la institución en esos sectores urbanos.

Los vehículos, adecuadamente equipados al efecto fueron destinados a la Primera Comisaría de Concepción y la Cuarta Comisaría de Lomas Verdes, antecedidos por un esfuerzo de coordinación entre las autoridades edilicias y carabineros. El jefe de la VIII Zona de Carabineros, General Hermes Soto ha declarado que estos vehículos policiales "funcionarán de manera permanente porque ése fue el compromiso que se asumió con la comunidad", en ese mismo sentido la autoridad edilicia confía en que esta iniciativa resulte en mayor tranquilidad a los vecinos, testigos de hechos violentos y víctimas de cotidianos desórdenes.

Faltan actores, que no han manifestado su compromiso, los locatarios del sector, que ni siquiera han colaborado en el aseo de su propio entorno, o en la tarea de embellecer la Plaza o la Diagonal, a pesar de ser directamente favorecidos. Se espera más de ellos, como de los mismos vecinos y los que vivimos la ciudad.


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