Huele a peligro

Fecha Publicación: 29/9/2015

El millonario decomiso de harina de pescado de la firma Bahía Coronel, ligada al empresario Francisco Javier Errázuriz, ha generado un nuevo escándalo en las ya agitadas aguas de la pesca nacional. De paso, esta acción ilegal ha significado un golpe bajo para la agrupación gremial a la que suscribe esta compañía, la Asociación de Industriales Pesqueros, Asipes. 

Bajo, pues la histórica entidad ha invertido tiempo y energía en la promoción del combate a la pesca ilegal, y con este hallazgo su bandera de preservación de los recursos se ha visto lesionada. 

Por si fuera poco, ha debido hacer frente a la opinión pública como referente del rubro, poniendo la cara ante el inexplicable silencio de la compañía sindicada como responsable.

La situación es compleja, incómoda y digna de análisis, pues en esencia un gremio es una agrupación de pares sectoriales creada para defender los intereses de sus integrantes. Sin embargo, el comportamiento del que se acusa a uno de sus miembros atenta contra los principios fundacionales de la Asociación.

La ciudadanía tendrá una mirada atenta sobre el devenir de los hechos y que esperará del organismo gremial al menos una sanción ejemplarizadora de comprobarse las acusaciones, sin descartarse la alternativa de la expulsión.

Si bien se ha destacado el rol fiscalizador que ha ejercido la autoridad, es inevitable preguntarse también si el gigantesco volumen encontrado no es acaso la peligrosa punta de un iceberg.


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