Que no panda el cúnico

Fecha Publicación: 10/11/2016

En pocas ocasiones ha aplicado tan bien como hoy la célebre frase del Chapulín Colorado, "que no panda el cúnico". Un llamado a la calma cuya gracia es, justamente, el nerviosismo disléxico que revela, en su fallido intento de llamar a su entorno a que no cunda el pánico, y que en este momento cobra aún más realce, viniendo de un ilustre mexicano. 

Un llamado que tras el triunfo de Donald Trumph en la elección presidencial de los Estados Unidos, deben estar haciendo muchos en los mercados bursátiles, a nivel de relaciones con los países vecinos, o incluso en el seno del propio partido Republicano, donde abundan los anonadados con esta victoria, partiendo por la mismísima familia Bush.

Y es que después de prometer muros, de disparar contra todos, de dar unas cuantas volteretas olímpicas, todo el mundo está expectante: ¿será el Trump gobernante el mismo pistolero que fue durante la campaña, o una vez en el cargo, se mostrará más prudente e intentará cumplir solo con los aspectos más razonables de su programa?

Es en el plano internacional, preocupa su promesa de reevaluar los tratados de libre comercio con sus vecinos como México y Canadá, con China y, por ahí tal vez con uno de sus socios comerciales más modestos, como un pequeño país llamado Chile. ¿Cuánto de bravuconada electoral hay en estas declaraciones? Es muy cierto que en EE.UU existe una institucionalidad fuerte que no debe ser tan fácil de obviar, lo mismo el complejo entramado de las relaciones diplomáticas. 

En el "otra cosa es con guitarra", radican muchas de las esperanzas de los optimistas, frente a un Trump que recién ahora, superado el show de las campañas, tendrá oportunidad de mostrar sus condiciones de gobernante. Si algo ha demostrado hasta la fecha, es que no es buen negocio subestimarlo. 

PIGMALIÓN
 


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