Vae Victis: De galos y romanos

Fecha Publicación: 25/10/2016

Durante los días por venir habrá cálculos oficiosos tan hábiles que puede quedar la impresión que contra todo lo que el ciudadano corriente pudiera intuir, nadie ha perdido. No solo no han sido derrotados, sino que al mirar los números de otra manera, significan exactamente lo opuesto. Un milagro de la reflexión intencionada que rara vez se repite en la naturaleza.

No es así en la guerra, por ejemplo, allí el que pierde, sufre, Vae Victis, una expresión latina, que significa "¡Ay de los vencidos!", que expresa no simplemente el dolor de los derrotados, sino el posible abuso de los triunfadores. 

La frase fue pronunciada por el jefe galo Breno que había sitiado y vencido a la ciudad de Roma, el año 330 aC., tras su victoria, accedió a retirarse de la ciudad previo pago de mil libras de oro. Cuando los romanos protestaron al descubrir que la balanza estaba amañada por los galos, Breno se limitó a arrojar su espada para añadirla al peso de la balanza mientras decía su célebre frasecita.

Hubo de transcurrir algo así como tres siglos para que Julio César se encargara de decirles a los galos, y a todos los demás por si no estuvieran poniendo atención, que con su República no se jugaba. Con rencor y sin olvido. Lo cual puede ser una prudente política cuando se está conquistando un imperio, pero que el mismo, pasada la rabia, se encargó de modificar; los palos solo para los soberbios y la clemencia para los pacíficos.

En los municipios debe haber de todo, triunfantes y perdedores, pero lo que no debe haber es comunas derrotadas, las comunas deben ganar siempre. Los que siguen y los que reemplazan deben tener eso meridianamente claro.


PROCOPIO


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