El desafío del desarrollo desde las regiones

Fecha Publicación: 31/8/2016

La Región debe hacerse cargo de su desarrollo, con el compromiso de sus representantes en el nivel central para exigir las debidas y justas prioridades y materializar los frecuentemente aludidos factores potenciales.

 

Están en lo suyo quienes participaron en la versión 2016 del Encuentro Regional de Empresas (Erede), que cada año organiza el Instituto Regional de Administración de Empresas (Irade). Es probable que al regreso a sus actividades cotidianas haya sido atrapados por las urgencias y demandas de sus cargos y que, por ello, algo de las dinámicas presentes al terminar este evento se hayan visto aminoradas por otras necesidades.

El intendente Rodrigo Díaz, sin dejar de apreciar las dificultades actuantes en el presente, alzó la mirada para concebir una región que genere trabajo y se desmarque de los programas compensadores proempleo. Una actitud que refleja el sentir de varios de los participantes de la cita, que trata de encontrar en el esfuerzo común y la fe compartida en los potenciales de la Región, la capacidad para hacer de ésta un modelo del camino que Chile debiera emprender para alcanzar niveles altos y estables de desarrollo.

A lo largo de toda la actividad, fue posible apreciar que los participantes y asistentes tenían clara conciencia que el orden de los factores había cambiado de carácter, que la realidad política y social que vive el país demanda una cuidadosa sintonía fina, para evitar elaborar proyectos monumentales de base frágil. El tipo de iniciativas que la ciudadanía ha aprendido, hace rato, a poner en duda, tras observar la repetida rutina de tantos proyectos ambiciosos desaparecer o contraerse sin gloria, pero con pena.

Se asume que se ha pasado de un periodo donde el desarrollo se veía al alcance de la mano, a un estado de desaceleración económica acompañado de pesimismo, hostilidad y desconfianza trasversal a las instituciones y a sus representantes. Aun así, las autoridades presentes visualizaron los ámbitos favorables para que la Región del Bío Bío retome la senda del desarrollo y recupere su posicionamiento a nivel nacional, tras décadas de estancamiento o de crecimiento insatisfactorio y emitir señales convincentes de la capacidad de las regiones para crear riqueza. En las palabras del presidente de Irade, Eduardo Abuauad, al abrir el evento, "reflexionar sobre los problemas y desafíos nacionales desde regiones le hace bien a todo el país".

Hubo la necesaria y hasta cierto punto protocolar participación del ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, quien hizo un positivo comentario de las declaraciones previas del intendente Díaz, con énfasis en las actuales líneas productivas y los sectores estratégicos para el desarrollo económico y la existencia de un potencial en áreas claves con un alto capital humano y capacidad para la innovación, como podría ser el robustecimiento en la producción agroalimentaria, un segmento productivo que en su tiempo marcó las características regionales.

Lo que no parece haber quedado suficientemente explícito es que la Región tiene que hacerse cargo de su desarrollo, con el compromiso de sus representantes en el nivel central para exigir las debidas y justas prioridades y materializar los frecuentemente aludidos factores potenciales, que son lo suficientemente promisorios como para hacer imperdonable su abandono o postergación. Es preciso pasar en plazos convincentemente breves, del discurso a la praxis.
 


 


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