Noble gesto de la cabo Molina con “Mireya” conmueve a las redes sociales

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En tiempos en que parecen prevalecer los ejemplos negativos, la humanidad de la cabo Ángela Molina hacia la indigente en un momento de angustia conmovió a las redes sociales. 

 

Carolina Abello Ross
carolina.abello@diarioconcepcion.cl



El pasado domingo 20, a las 17 horas, la cabo primero Ángela Molina Martel (32) estaba cumpliendo sus labores de tránsito, junto al cabo primero Claudio Catrilaf, cuando les avisaron que una mujer estaba desnuda en la pileta de la plaza. 

"Llegamos al lugar y vimos que era la Mireya, la conocida Mireya que está en situación de calle. Traté de sacarla, pero como estaba tan alterada, no pude. Ella se estaba golpeando, y lo único que gritaba era que quería su bolsa", contó la carabinera. 

Fueron los mismos transeúntes quienes contaron a los uniformados qué la había descompensado: aunque parezca increíble, una mujer le había robado su bolsa con sus pertenencias. "Le llevamos varias bolsas, pero ella no quería nada", contó Ángela. 

Al percatarse de que Mireya no se calmaba ni quería salir de la pileta, decidió actuar: se sacó sus botines, se arremangó el pantalón del uniforme y entró al agua, ante el asombro de quienes miraban la escena.

"La traté de abrazar para que se calmara, porque estaba un poco agresiva. Le transmití calma y tranquilidad. Gracias a Dios me resultó y ella accedió a sentarse al borde de la pileta. Con ayuda de mis colegas de Fuerzas Especiales, que me ayudaron harto, le pusimos la ropa y ella quería lavarse los pies. Entonces le dije: Mireyita, yo te los lavo. Ahí le pusimos sus chalas, y se calmó". 

La cabo Molina contó que conoce a Mireya hace muchos años, "porque yo siempre he trabajado acá, pero es primera vez que la había visto tan alterada y haciéndose daño, por eso quise ayudarla, hacer que saliera de la pileta, porque la plaza estaba llena de gente y todo el mundo la estaba mirando, por eso quería cubrirla y protegerla, porque estaba desnuda y muy descompensada. También llamamos al Samu, pero cuando llegaron, ella ya se había calmado". 

A tanto llegó la buena acción de los carabineros, que un suboficial de Fuerzas Especiales le regaló una bolsita de género para que guardara sus cosas después "y la gente también le regalo mercadería, así que con eso se fue mucho más tranquila". 

Para la uniformada, es "increíble", que alguien haya podido robarle sus cosas a Mireya, "porque qué le podría robar un delincuente. No me cabe en la cabeza que alguien pueda hacer algo tan terrible". 

La situación fue dada a conocer en redes sociales, y la actitud de la carabinero y sus compañeros fue aplaudida por la ciudadanía. 

"A mí me nació de corazón lavarle sus pies, porque ella no podía, porque no le alcanzaban sus bracitos", comentó Ángela, quien recordó que más aún decidió actuar al ver que era Mireya, "porque sé la situación en la que ella vive". 

La uniformada está casada con el cabo primero, quien también trabaja en la Primera Comisaría de Concepción, como motorista, y tienen dos hijas de 3 y 5 años, Fernanda y Francisca. "Mi esposo está contento y orgulloso, y él sabe que yo lo hice de corazón". 

La cabo primero aseguró que jamás imaginó todos los comentarios positivos que causó su actuar en Facebook y otras redes sociales. "Jamás pensé que iba a pasar esto, pero yo creo que la gente se sorprendió al ver un gesto como éste por parte de Carabineros. Pero, sobre todo en estas fechas, creo que a las personas les falta estar más unidas, estos gestos nos hacen bien y nosotros como Carabineros somos así. Creo que si esto le hubiese pasado a otro colega, habría actuado de la misma forma".